
Nuestra Cooperativa fue fundada en 1.947 por lo que lleva más de sesenta años elaborando un Aceite de Oliva Virgen Extra que se caracteriza por su intenso aroma y una excelente calidad. Está formada por 380 socios que cultivan una extensión de 2.100 Has de tierra de campiña, en la zona más productiva de la provincia de Jaén.
Arjona, cuna del Rey Alhamar y referente productor en la campiña Norte de Jaén. Gente olivarera, agricultores de tradición compromiso y trabajo. Hemos heredado todo lo bueno de todas las culturas que por este pueblo han pasado. Trabajadores y luchadores incansables. La Cooperativa San Fernando es uno de los mejores ejemplos no sólo de superación sino también de compromiso.
Desde siempre nos hemos caracterizado por producir un Aceite de Oliva Virgen Extra equilibrado y de categoría superior, pretendiendo que nuestro Aceite forme parte de nuestro día a día. No hay que buscar una ocasión especial para disfrutar de un buen Aceite de Oliva Virgen Extra, lo especial es que forme parte de nuestra mesa.
Aceite de Oliva de categoría superior obtenido directamente de Aceitunas y sólo mediante procedimientos mecánicos.
Cuando hablamos de Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE), no solo hablamos de un producto gastronómico de calidad superior, sino también de una herramienta educativa que puede transformar la forma en que cocinamos, comemos y entendemos la alimentación saludable. La Cooperativa Olivarjona se encuentra en una posición privilegiada para integrar la cultura del AOVE dentro de la vida diaria de nuestra comunidad, y este objetivo va mucho más allá de simplemente producir y vender aceite.
La Cooperativa Olivarjona no es solo un productor de aceite de oliva virgen extra: es un punto de encuentro de tradición, cultura y evolución del sector oleícola en la Campiña Norte de Jaén. Desde su fundación en 1947, nuestra almazara ha crecido de la mano de sus socios y de la comunidad, con la firme convicción de que el AOVE forma parte de la vida cotidiana y del patrimonio cultural de nuestra tierra.
Enero es un mes de dos cosas: frío y propósito. Queremos comer mejor, cuidarnos un poco más y volver a la rutina con energía. Y aquí el aceite de oliva virgen extra no solo encaja: te lo pone fácil. Pero hay una duda típica del invierno que asusta a mucha gente: “Mi AOVE se ha puesto espeso o con grumos… ¿se ha estropeado?”

